La citología cervicovaginal es una herramienta fundamental en el cribado de lesiones intraepiteliales y cáncer de cérvix. Sin embargo, durante el embarazo, el entorno hormonal y estructural del tracto genital femenino experimenta transformaciones profundas que se reflejan directamente en el frotis. Estos cambios pueden resultar llamativos e incluso simular atipias, por lo que es esencial conocerlos para evitar sobrediagnósticos y para interpretar adecuadamente los hallazgos.
La gestación se manifiesta citológicamente mediante alteraciones celulares más marcadas en las células escamosas, aunque también pueden aparecer células que no se observan fuera del embarazo, como las células deciduales y las células trofoblásticas. Además, pueden identificarse cambios glandulares característicos, como las células de Arias Stella, que representan una respuesta endometrial fisiológica al ambiente hormonal gestacional.
A continuación, se describen de forma detallada los principales hallazgos citológicos del embarazo.
1. Células escamosas: predominio intermedio y aparición de células naviculares
Durante el embarazo, especialmente a partir del segundo mes, los frotis muestran un claro predominio de células escamosas intermedias. Estas células suelen disponerse en grupos compactos, reflejando la influencia hormonal sobre el epitelio escamoso.
Un hallazgo característico —aunque no exclusivo del embarazo— es la presencia de células naviculares, una variante de las células intermedias descrita por Papanicolaou. Su morfología es muy particular:
- Forma ovoide, con contornos citoplasmáticos condensados.
- Citoplasma claro, debido a la acumulación de glucógeno.
- Núcleo excéntrico, de aspecto vesicular.
- Coloración citoplasmática amarillenta o verde azulada pálida.
- Tendencia a agruparse en placas de más de 10 células.
Estas células aparecen en el embarazo y en la menopausia, pero también pueden observarse en situaciones con buen desarrollo del estrato intermedio, como la fase luteínica del ciclo o en presencia de quistes luteínicos. Por ello, no deben considerarse patognomónicas de gestación, y el diagnóstico de embarazo nunca debe basarse únicamente en la citología.
Figura 1. Células naviculares
2. Células endocervicales: aumento discreto y cambios mínimos
En mujeres gestantes puede observarse un aumento del número de células endocervicales exfoliadas. Su morfología es similar a la habitual, aunque en ocasiones presentan núcleos ligeramente aumentados de tamaño. Estos cambios son sutiles y no deben confundirse con atipias glandulares significativas.
3. Células deciduales: grandes, poligonales y muy llamativas
Las células deciduales aparecen de forma poco frecuente en los frotis, pero cuando lo hacen pueden resultar muy llamativas. Representan la transformación decidual del estroma endometrial o endocervical inducida por la progesterona.
Sus características citológicas incluyen:
- Células grandes, poligonales o redondeadas.
- Citoplasma muy amplio, granular o vacuolado.
- Tinción cianófila o débilmente eosinófila.
- Núcleos voluminosos, con cromatina granular y nucléolos visibles.
- Disposición en grupos.
Aunque su aspecto puede recordar a células neoplásicas, su presencia es benigna y propia del embarazo.
4. Células trofoblásticas: un hallazgo excepcional
De forma muy ocasional pueden identificarse células del citotrofoblasto o del sincitiotrofoblasto en los frotis vaginales.
- Citotrofoblasto
• Difícil de reconocer.
• Puede plantear diagnóstico diferencial con carcinomas, especialmente si aparece aislado. - Sincitiotrofoblasto
• Células gigantes multinucleadas.
• Citoplasma denso.
• Núcleos abigarrados.
• Suelen observarse al final del embarazo.
Estas células también pueden aparecer en tumores como el coriocarcinoma, por lo que su identificación debe interpretarse siempre en el contexto clínico adecuado.
Figura 2. Células trofoblásticas
5. Células de Arias Stella: cambios glandulares reactivos
Las células de Arias Stella representan una reacción endometrial típica del embarazo, inducida por la estimulación hormonal.
Sus características incluyen:
• Células glandulares endometriales.
• Núcleos pleomorfos, de tamaño y forma variable.
• Cromatina borrosa.
• Citoplasma amplio y vacuolado.
• Múltiples nucléolos.
• Fondo inflamatorio.
Aunque pueden simular atipia glandular, son benignas y reflejan un proceso fisiológico.
Conclusión
La citología cervicovaginal en el embarazo presenta una serie de cambios fisiológicos que pueden resultar llamativos, pero que forman parte del entorno hormonal y estructural propio de la gestación. Reconocer estos patrones —células naviculares, deciduales, trofoblásticas y cambios de Arias‑Stella— es esencial para evitar errores diagnósticos y para interpretar correctamente los frotis en mujeres gestantes.





