En el contexto de la medicina forense, el acceso a las estructuras óseas de la cara —especialmente los maxilares— puede ser fundamental para la identificación del cadáver, el análisis de lesiones traumáticas o la evaluación de estructuras dentales en casos de carbonización. Para ello, existen técnicas específicas que permiten exponer la región orofacial con distintos grados de invasividad, según las condiciones del cuerpo y los objetivos del estudio.
Este artículo presenta dos de las técnicas más utilizadas en el ámbito forense: la técnica de Luntz (también conocida como “a libro abierto”) y el método de Keiser-Nielsen. Se describen sus indicaciones, pasos quirúrgicos y consideraciones prácticas, incluyendo una variante de la técnica de Luntz conocida como técnica de Carr.

Técnica de Luntz o “a libro abierto”
Indicaciones
La técnica de Luntz se emplea principalmente en cadáveres carbonizados o con destrucción facial severa, donde el acceso a los maxilares es prioritario para la identificación odontológica. Debido a su carácter altamente invasivo, no se recomienda en casos en los que el cadáver deba ser expuesto públicamente o sometido a reconocimiento visual por parte de familiares.
Procedimiento paso a paso
- Incisiones iniciales Se realizan dos incisiones profundas en forma de “V” desde las comisuras labiales hacia atrás, hasta alcanzar el arco cigomático. Estas incisiones permiten una apertura amplia de la región facial.
- Retracción de tejidos y desarticulación mandibular Se retrae el tejido blando de ambas mejillas y se liberan las ramas ascendentes de la mandíbula. La desarticulación se realiza insertando el bisturí por la parte inferior del ángulo mandibular, separando cuidadosamente la articulación temporomandibular.
- Sección del maxilar superior Con una sierra eléctrica, se corta el maxilar superior desde la espina nasal anterior hasta las láminas verticales de los huesos palatinos y la apófisis pterigoides del esfenoides. Es fundamental evitar dañar los ápices radiculares, especialmente los de los caninos, para preservar la integridad de la información odontológica.
Ventajas y limitaciones
- Permite una exposición completa de la cavidad oral y estructuras maxilares.
- Técnica muy destructiva, no apta para cadáveres que serán expuestos.
Variante: Técnica de Carr
La técnica de Carr es una modificación de la técnica de Luntz. El procedimiento de disección es similar, pero con una diferencia clave:
- En lugar de desarticular la mandíbula, se seccionan las ramas ascendentes por encima del plano oclusal.
Consideraciones
- Más rápida que la técnica de Luntz.
- Se pierde la posibilidad de examinar la articulación temporomandibular, lo que puede ser relevante en casos de traumatismo facial o estudio de patologías articulares.
Método de Keiser-Nielsen
Indicaciones
El método de Keiser-Nielsen es la técnica de elección cuando el cadáver será expuesto en el tanatorio o está previsto un reconocimiento visual. Aunque también es invasiva, permite una reconstrucción estética aceptable tras la intervención.
Procedimiento paso a paso
- Incisión en herradura Se realiza una incisión en forma de herradura desde cóndilo a cóndilo mandibular, a unos 2–3 cm por debajo de la base de la mandíbula.
- Incisión vestibular y liberación muscular Se practica una segunda incisión bajo la superficie externa del cuerpo mandibular, incluyendo el vestíbulo oral. Se seccionan distalmente las inserciones de los músculos maseteros.
- Elevación del tejido blando El tejido del mentón y la base de las mejillas se eleva hacia el maxilar superior, lo que permite una visión vestibular directa de la mandíbula.
- Sección mandibular y maxilar Se procede a desarticular o seccionar las ramas mandibulares. El maxilar superior se corta con sierra siguiendo el mismo trayecto descrito en la técnica de Luntz.
- Reconstrucción Tras el examen, se reposicionan los tejidos y se realiza una sutura cuidadosa. La incisión queda disimulada bajo la mandíbula, lo que permite una presentación estética del rostro.
Ventajas y limitaciones
- Permite el estudio anatómico sin comprometer el reconocimiento facial.
- Técnica reconstructiva con buen resultado estético.
- Requiere mayor tiempo y precisión quirúrgica.
Conclusión
El acceso a los maxilares en autopsias forenses requiere una elección cuidadosa de la técnica, en función del estado del cadáver y los objetivos del estudio. La técnica de Luntz ofrece una exposición amplia y directa, ideal para casos de carbonización, mientras que el método de Keiser-Nielsen permite una exploración eficaz con posibilidades de reconstrucción estética.
Conocer estas técnicas y sus variantes es esencial para los profesionales de la medicina legal, la odontología forense y los opositores que se preparan en el ámbito de las ciencias forenses. La correcta aplicación de estos procedimientos garantiza tanto la calidad del estudio como el respeto por la integridad del cuerpo.
Nota: este texto se ha realizado a partir del Temario de las Academia de Oposiciones de Técnico de Anatomía Patológica



