La resonancia magnética (RM) es, junto con el TAC, el bloque técnico más extenso y más preguntado en los exámenes de oposiciones de Técnico de Radiodiagnóstico. Su física es diferente a la del resto de técnicas —no usa radiación ionizante— y tiene normas de seguridad específicas que son materia habitual en los test.
En este artículo repasamos los conceptos fundamentales de la RM orientados directamente al examen.
Qué es la Resonancia Magnética y por qué no usa radiación
La resonancia magnética no usa rayos X. Utiliza un campo magnético estático muy potente, gradientes de campo magnético y pulsos de radiofrecuencia para obtener imágenes del interior del cuerpo. Es una técnica de imagen basada en la **física del espín nuclear** de los átomos de hidrógeno (protones) presentes en los tejidos.
Esto tiene dos consecuencias importantes para las oposiciones:
1. La RM no iradia al paciente (no hay dosis de radiación ionizante).
2. Las normas de seguridad de la RM son completamente diferentes a las del radiodiagnóstico convencional: el peligro no es la radiación, sino el campo magnético y la radiofrecuencia.
Física básica del espín nuclear: lo que necesitas entender para los test
Los protones de hidrógeno tienen una propiedad cuántica llamada espín, que les hace comportarse como pequeños imanes. En condiciones normales, estos «imanes» están orientados aleatoriamente.
Cuando se colocan en un campo magnético externo muy intenso (el imán del equipo de RM), los protones se alinean con ese campo, mayoritariamente en la dirección del campo (estado de baja energía, paralelo) o contra él (estado de alta energía, antiparalelo). El resultado neto es una magnetización longitudinal en la dirección del campo.
Al aplicar un pulso de radiofrecuencia a la frecuencia de resonancia del hidrógeno (frecuencia de Larmor, que depende de la intensidad del campo magnético), los protones absorben energía y se reorienta su magnetización. Al cesar el pulso, los protones vuelven a su estado de equilibrio emitiendo la energía absorbida en forma de señal de radiofrecuencia: esa es la señal que capta el equipo y que se convierte en imagen.
Frecuencia de Larmor: ω₀ = γ × B₀. La frecuencia a la que resuenan los protones es proporcional al campo magnético B₀ y a una constante característica del núcleo (relación giromagnética γ, que para el hidrógeno es de 42,58 MHz/T). A 1,5 Tesla, los protones de hidrógeno resuenan a aproximadamente 63,87 MHz.
Tiempos de relajación: T1 y T2
Cuando los protones vuelven al equilibrio tras el pulso de radiofrecuencia, lo hacen mediante dos procesos de relajación independientes:
Relajación T1 (relajación longitudinal o espín-red): Es el tiempo que tarda la magnetización longitudinal en recuperarse al 63% de su valor de equilibrio. T1 depende principalmente del tamaño de las moléculas y de su entorno:
– La grasa tiene T1 corto (se recupera rápido → aparece brillante en secuencias potenciadas en T1)
– El agua tiene T1 largo (se recupera lento → aparece oscura en secuencias T1)
– Los tejidos fibrosos tienen T1 muy largo
Relajación T2 (relajación transversal o espín-espín): Es el tiempo que tarda la magnetización transversal en decaer al 37% de su valor máximo. T2 depende de las interacciones entre protones vecinos:
– El agua y los líquidos tienen T2 largo → aparecen brillantes en secuencias T2
– Los tejidos sólidos y la grasa tienen T2 corto → aparecen oscuros en secuencias T2
– El hueso cortical y el tejido fibroso denso tienen T2 muy corto → oscuro en T2
Regla nemotécnica para los test:
– En T1: la grasa es blanca (brillante), el agua es negra (oscura)
– En T2: el agua es blanca (brillante), la grasa es intermedia, el tejido fibroso es negro
Secuencias básicas de RM
Una secuencia de RM es la combinación de pulsos de radiofrecuencia y gradientes que determina el tipo de contraste de la imagen obtenida.
Secuencias SE (Spin Echo): Las más básicas. Un pulso de 90° seguido de uno de 180°. Las secuencias SE tienen excelente relación señal-ruido pero son lentas.
Secuencias FSE/TSE (Fast Spin Echo / Turbo Spin Echo): Variante rápida de las SE, que aplica múltiples pulsos de 180° tras el pulso de 90°. Son las más utilizadas en la práctica clínica para secuencias T1 y T2.
Secuencias GRE (Gradient Echo): Usan un pulso de ángulo menor de 90° y un gradiente de refocalización en lugar del pulso de 180°. Son muy rápidas y permiten adquisiciones en apnea. Se utilizan para imágenes vasculares, hepáticas y cardíacas, entre otras.
STIR (Short TI Inversion Recovery): Secuencia que suprime la señal de la grasa. Se utiliza cuando se quiere ver edema o patología en zonas con mucha grasa (médula ósea, tejido subcutáneo).
FLAIR (Fluid Attenuated Inversion Recovery): Secuencia T2 con supresión del líquido cefalorraquídeo. Muy utilizada en neurología para detectar lesiones próximas a los ventrículos.
DWI (Difusión): Detecta la difusión de las moléculas de agua. Las áreas de restricción a la difusión (como el tejido isquémico agudo o los abscesos) aparecen brillantes. Es fundamental en el diagnóstico del ictus agudo.
Seguridad en la sala de RM: lo que más preguntan en los test
Las normas de seguridad en RM son materia habitual en los exámenes. El campo magnético es siempre activo (no se apaga entre exploraciones), y el riesgo principal es el efecto proyectil de los objetos ferromagnéticos.
Zonas de la sala de RM (clasificación internacional):
– Zona I: área pública, sin restricciones
– Zona II: zona de transición entre el espacio público y las áreas controladas (vestuarios, sala de espera)
– Zona III: acceso restringido, solo personal autorizado. El campo magnético ya puede ser significativo.
– Zona IV: sala del imán. Campo magnético máximo. Zona de máximo riesgo.
Contraindicaciones absolutas de la RM: (pacientes o personas que NO pueden entrar en la sala del imán)
– Marcapasos cardíacos antiguos no compatibles con RM
– Desfibriladores cardíacos implantables no compatibles
– Implantes cocleares
– Neuroestimuladores implantados
– Clips de aneurisma cerebrales no compatibles
– Cuerpos extraños metálicos intraorbitarios (proyectiles, virutas metálicas)
Contraindicaciones relativas: objetos que requieren evaluación individualizada (stents vasculares, prótesis articulares, válvulas cardíacas, dispositivos ortopédicos). Cada fabricante proporciona información sobre la compatibilidad de sus dispositivos con los campos magnéticos de RM.
Riesgos del campo de radiofrecuencia: la energía de radiofrecuencia puede calentar los tejidos. El parámetro que controla este riesgo es el SAR (Specific Absorption Rate), medido en W/kg. Los equipos limitan automáticamente el SAR según los umbrales establecidos por la IEC y la FDA.
Con estos conceptos bien trabajados, los bloques de RM en los test de oposiciones de Radiodiagnóstico no deberían sorprenderte. En Aulamed trabajamos cada uno de estos temas con ejercicios tipo test para afianzar el conocimiento antes del examen.